¿Por qué no damos prioridad a nuestro cuerpo?
Levanta la mano si a veces evitas ir al baño aunque realmente lo necesites. ¿O sigues esforzándote cuando estás agotado? ¿Quizás comes en exceso —o dejas de comer por completo— cuando estás estresado o abrumado por las emociones?
Estos son solo algunos ejemplos de cómo dejamos de escuchar a nuestro cuerpo y de actuar en función de la información que nos proporciona. ¿Por qué nos descuidamos en esos momentos? Normalmente, es por alguna de estas razones:
- Urgencia: Me siento incapaz de responder a estas señales físicas porque tengo un asunto «urgente» o «importante» que atender.
- Prioridades equivocadas: Antepongo otras cosas —la carrera profesional, la vida social, las finanzas, el cuidado de otras personas o el aprendizaje— a las necesidades fundamentales de mi cuerpo.
- Sobrecarga emocional: No puedo procesar las señales físicas porque mis emociones (miedo, ansiedad o vergüenza) me abruman.
- Falta de conciencia: No sé cómo reconocer las señales de advertencia de mi cuerpo. Nadie me enseñó nunca cómo hacerlo. Necesito desarrollar una conciencia corporal más profunda.
¿Qué pasa cuando tu cuerpo es la última prioridad?
Si ignoras sistemáticamente las necesidades de tu cuerpo, algunas partes del «sistema» acabarán fallando. Empieza con pequeños síntomas, pero estos se van agravando poco a poco hasta convertirse en problemas graves.
Cuando enfermas gravemente, de repente te das cuenta de que todo lo demás —tu carrera, tus amistades, tus posesiones y tus planes— no tiene ningún valor si tu cuerpo no funciona.
De repente, tu cuerpo se convierte en la máxima prioridad.
Pero a menudo, una vez que nos recuperamos, volvemos a caer en los viejos hábitos. Nuestro bienestar físico vuelve a quedar poco a poco relegado al último lugar de la lista.
Encontrar el equilibrio
Dar prioridad a tu cuerpo implica tomar pequeñas decisiones conscientes cada día para cuidar tu salud física, tu energía y tu bienestar mental, en lugar de esperar a que te veas obligado a hacer una pausa por culpa del agotamiento. Para lograr este equilibrio, es necesario considerar el cuidado personal como algo innegociable, establecer límites y centrarse en rutinas sostenibles en lugar de en la perfección.
¿Por dónde empiezo?
Un buen primer paso es aprender a reconocer cuándo necesitas hacer una pausa. Esto implica gestionar el estrés (saber cuándo tomarse un descanso) y regular las emociones (ser consciente de cuándo los sentimientos intensos te están frenando). También significa establecer rutinas saludables en lo que respecta al sueño, la alimentación y el ejercicio. La práctica diaria de la meditación puede ser una herramienta muy eficaz para ayudarte a prestar más atención a tu cuerpo y a tu cuidado personal.
El descubrimiento a través del juego y la experiencia
«El juego del ahora» se centra en el descubrimiento a través del juego y la experiencia. Aplicamos estos conocimientos mediante ejercicios físicos, actividades colaborativas y meditaciones guiadas diseñadas para ayudarte a observar las señales de tu cuerpo y tus procesos internos. Nuestro libro y juego está especialmente diseñado para uso familiar y para fomentar la participación de niños y adolescentes. Actualmente estamos desarrollando una versión destinada a empresas y al desarrollo personal y profesional de los empleados.
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Email: joost@juegodelahora.com
Imagen de la chica creada con Gemini
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